Cómo prepararse para una fiscalización SUNAT
Recibir una notificación de fiscalización de la SUNAT puede generar incertidumbre. Saber cómo se inicia el proceso, qué documentos debes tener listos y en qué plazos debes responder te ayuda a actuar con orden y reducir riesgos.
Tipos de fiscalización
La SUNAT realiza principalmente dos tipos de fiscalización:
- Fiscalización definitiva: revisión exhaustiva de libros, registros y documentos por un período y tributo determinados. El plazo para que SUNAT emita resolución es, por regla general, de 1 año desde que entregas la información solicitada.
- Fiscalización parcial: revisión de parte de la obligación tributaria. El plazo suele ser de 6 meses, o 30 días hábiles si la fiscalización es electrónica (desde oficinas de SUNAT, sin visita a tu local).
Cómo comienza el proceso
La fiscalización se inicia con la notificación de la carta de presentación del agente fiscalizador y el primer requerimiento, que se envía a tu buzón electrónico SOL. Desde el 1 de marzo de 2023, la notificación se considera efectuada cuando se deposita en ese buzón, por lo que es fundamental revisarlo con frecuencia.
Documentos que debes tener listos
Durante la fiscalización la SUNAT puede solicitar, entre otros:
- Informes y análisis que sustenten cifras o beneficios tributarios.
- Libros de actas y registros contables (libros legales y auxiliares).
- Documentación vinculada a obligaciones o beneficios tributarios.
- Comprobantes de pago, estados bancarios y contratos.
Plazos de respuesta
Ante un requerimiento, generalmente tienes 10 días hábiles para subsanar las inconsistencias detectadas o presentar descargos con documentación que sustente tu posición. No responder en plazo puede derivar en multas o en que la SUNAT determine tributos y sanciones con la información que tenga.
Carta inductiva y regularización voluntaria
Si recibes una carta inductiva (comunicación sobre posibles inconsistencias), puedes regularizar voluntariamente tu situación presentando declaraciones rectificatorias y pagando lo correspondiente, o presentar descargos documentados si consideras que las observaciones no son correctas. Mantener libros, declaraciones y comprobantes organizados y al día es la mejor forma de prepararte para cualquier fiscalización.